Problema medioambiental a resolver

Problemas detectados:
  • Cambio climático.
  • Residuos de los recursos renovables.
  • Gases de efecto invernadero debido a las actividades industriales y de transporte.
  • Falta de tecnología para almacenar eficientemente energías renovables.

El origen del proyecto puede, sin duda, explicarse dentro del marco del reto 20-20-20 de la Unión Europea para la reducción de emisiones de CO2 y consumo energético. Más concretamente con el tema 1 “Cambio Climático”. El proyecto se enmarca dentro de la línea de acción “Desarrollo de prácticas innovadoras para la gestión de redes inteligentes en un contexto de alta producción descentralizada de energías renovables”.

Prevenir el cambio climático es posible si actuamos ahora y adoptamos políticas que reduzcan el uso de energía a través del aprovechamiento del potencial de la eficiencia energética que ofrecen los recursos renovables. Sin embargo, no hay muchas probabilidades de que este objetivo se logre si nuestra única medida del éxito es la reducción de las emisiones; el cambio climático es, fundamentalmente, una cuestión de desarrollo y no un problema de contaminación. Como postula la ‘Renewable Revolution: Low-Carbon Energy by 2030’ (Worldwatch Institute, 2009), lo que realmente se necesita a día de hoy es una transformación del sistema energético global. El cambio de tendencia hacia un sistema energético sostenible basado en la eficiencia y las energías renovables requerirá, así, la sustitución de un sistema energético complejo y fuertemente implantado.

El Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de Estados Unidos estima que el 53% de la energía utilizada en todo el mundo en el año 2006 podría ser clasificada como calor residual, sin proporcionar servicios útiles. Otros cálculos indican pérdidas muy superiores. Por otra parte, se estima que Estados Unidos operará un 13% de la energía útil de manera eficiente, un incremento de tres puntos por encima del 10% actual. Incluso en Japón, líder mundial en eficiencia, la tasa a la cual la energía primaria proporciona realmente un trabajo o calor útil es de sólo un 20%. Estos rendimientos tan bajos suponen un gran obstáculo para alcanzar los objetivos en términos de eficiencia energética, energías renovables y las emisiones de CO2 establecidos en las legislaciones europeas y nacionales. La comunicación de la Comisión Europea, "Hoja de ruta hacia una economía competitiva baja en carbono en 2050", sugiere que la industria debe reducir los gases de efecto invernadero (GEI) entre un 34 y un 40% para 2030 y entre un 83 y un 87% para 2050 (en comparación con las cifras de 1990).

Las microrredes son sistemas que integran la generación de electricidad y el almacenamiento energético y que son capaces de reducir las pérdidas de transmisión y mejorar la eficiencia de utilización de electricidad y el calor. Normalmente están conectadas a una red centralizada convencional. Este único punto de conexión se puede desconectar, permitiendo que funcione de forma autónoma. Además, el sistema de gestión y generación inteligente permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. De esta forma, las microrredes en la industria, que incluirán sistemas avanzados para el almacenamiento y la gestión de la electricidad, van a contribuir a resolver este problema ambiental. Factory Microgrid va a permitir demostrar la idoneidad y la viabilidad de esta solución en la industria. La experiencia y know-how de CENER en este ámbito, gracias, entre otros, a su microrred ATENEA (orientada a industrias), va a favorecer el desarrollo óptimo del proyecto.

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